Alquilar una licencia VTC: qué es legal y qué alternativas tienes
Alquilar una licencia VTC es una infracción muy grave (art. 140.4 LOTT). Qué es legal: asalariado, intermediación, compra o subcontratación entre VTC.
Alquilar una licencia VTC significa ceder tu autorización a otra persona o empresa a cambio de un pago periódico. La ley castiga esa cesión como infracción muy grave, y también sanciona a quien explota la autorización sin ser su titular. Existen alternativas legales: trabajar como asalariado del titular, comprar la autorización o, si tu empresa ya es titular, subcontratar servicios a otra empresa VTC.
Lo esencial
- Ceder una autorización VTC a otra persona es una infracción muy grave (art. 140.4 LOTT), con multas de 4.001 a 6.000 euros.
- Un contrato privado no cambia nada: la infracción alcanza a quien cede la autorización y a quien la recibe.
- Las vías legales son tres: conducir como asalariado del titular, comprar la autorización o, entre empresas que ya son titulares, subcontratar servicios.
- Alquilar el vehículo no es lo mismo que alquilar la licencia: son dos cosas distintas ante la Administración.
Qué se entiende por alquilar una licencia VTC
Alquilar una licencia VTC es un acuerdo informal: el titular de una autorización de arrendamiento de vehículos con conductor cobra una cantidad periódica a cambio de dejar que otra persona trabaje bajo su autorización, sin transmitirla y sin contratarla como empleado.
La autorización identifica a un titular concreto y a un vehículo concreto ante la Administración. La tarjeta VTC que la documenta especifica su titularidad, su domicilio y el vehículo al que se refiere. No es un activo que se pueda ceder en uso a cambio de una renta, aunque ese lenguaje circule entre anuncios y grupos de compraventa, también para quienes buscan alquiler de licencia VTC en Madrid o en cualquier otra comunidad.
Ceder la licencia a otro es infracción muy grave
Ceder una autorización VTC a otra persona, de forma expresa o tácita, es una infracción muy grave. El artículo 140.4 de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres la define así: "la cesión, expresa o tácita, de títulos habilitantes por parte de sus titulares a favor de otras personas".
La sanción va de 4.001 a 6.000 euros. Si el infractor ya fue sancionado por otra infracción muy grave en los doce meses anteriores, la multa sube a un tramo de 6.001 a 18.000 euros.
Quien recibe la licencia tampoco queda a salvo. Prestar transporte público sin ser titular de la autorización es otra infracción muy grave (artículo 140.1), y también lo es contratar como transportista o facturar en nombre propio sin tener autorización (artículo 140.2), con la misma horquilla de multas. El artículo 140.3 sanciona además el arrendamiento de vehículos con conductor sin autorización, y precisa que incurren en la infracción «tanto el arrendador o cedente como el arrendatario o cesionario». Un contrato privado no cambia nada de esto.
Lo que sí es legal
Conducir como asalariado del titular
La ley permite conducir un vehículo VTC como asalariado del titular de la autorización. El personal debe estar encuadrado en la organización empresarial del titular, conforme a la legislación social y laboral. Aquí no hay cesión de la autorización: el titular sigue siendo responsable de la explotación, y tú trabajas para él con un contrato laboral.
Si ya eres titular: que otra empresa VTC preste el servicio que tú has vendido
Esta vía solo vale si tu empresa ya es titular de una autorización. El artículo 99.1 de la LOTT dice que la autorización de transporte de viajeros habilita tanto para realizar transportes de esta clase como «para intermediar en su contratación». Si vendes un servicio que no puedes cubrir, otra empresa VTC lo ejecuta con su vehículo, su conductor y su autorización. El registro de comunicaciones del Ministerio prevé, de hecho, un campo para el NIF del intermediario cuando existe uno. Es una lectura de los textos, no una regla escrita para la subcontratación VTC: si montas un acuerdo estable, revísalo con tu asesor.
Sin autorización propia, esta vía se cierra: contratar como transportista o facturar el servicio en nombre propio es la infracción del artículo 140.2 que acabas de ver.
Contratar con un transportista que no tiene autorización es, a su vez, una infracción muy grave. Por eso conviene comprobar que la autorización sigue en vigor antes de intermediar en un servicio.
Comprar la autorización
Existe una tercera vía, distinta del alquiler: comprar la autorización. La transmisión traspasa la titularidad de forma definitiva, con el visto bueno de la Administración, y te convierte en titular con todas las obligaciones que eso implica, incluidos los requisitos para ser titular de una licencia VTC. La guía para comprar una licencia VTC explica el trámite paso a paso.
Alquilar el vehículo no es alquilar la licencia
Alquilar el vehículo tampoco es alquilar la autorización, aunque a veces se confundan. Desde el 30 de junio de 2023, el titular debe disponer en todo momento de un vehículo matriculado en España y adscrito a la autorización en propiedad, arrendamiento financiero (leasing) o arrendamiento a largo plazo (renting). El arrendamiento ordinario solo se admite como sustitución provisional por avería.
Los vehículos que ya estaban adscritos en arrendamiento ordinario antes de esa fecha pueden seguir así hasta que se sustituyan. Pero el vehículo que conduces no determina quién es el titular de la autorización: eso lo decide el registro de la Administración, no el contrato de renting o leasing del coche.
Tabla: fórmula, titular, registro y riesgo
Esta tabla resume las cuatro fórmulas y lo que arriesga cada una.
| Fórmula | Titular de la autorización | Quién figura en el registro | Riesgo |
|---|---|---|---|
| Alquiler de la licencia | Quien cede la autorización | El cedente, aunque el servicio lo preste otro | Infracción muy grave para las dos partes |
| Conducir como asalariado | El empresario que te contrata | El titular, como empresario | Legal, si el contrato laboral es real |
| Subcontratación entre titulares (vendes tú, ejecuta otra empresa VTC) | La empresa que presta el servicio | Ella como arrendador, tú como intermediario | Legal si las dos tenéis autorización en vigor; sin autorización propia, infracción del art. 140.2 |
| Compra de la autorización | Tú, tras la transmisión | Tú | Legal, sujeta a los requisitos de la transmisión |

Cómo trabajan juntas dos empresas VTC sin ceder la licencia
La forma de trabajar con la flota de otra empresa VTC, sin tocar ninguna autorización, es subcontratar servicios VTC a tu red de confianza. Tu empresa capta al cliente y cede el trayecto; la otra empresa lo ejecuta con su propio conductor y su propio vehículo, bajo su propia autorización.
El registro de comunicaciones del Ministerio refleja ese mismo reparto de papeles: la empresa que ejecuta el servicio figura como titular, y la que contrató con el cliente aparece como intermediaria. La guía sobre titular e intermediario en el registro detalla cada caso paso a paso.
La facturación sigue el mismo reparto: la empresa que ejecuta el servicio factura a la que se lo cedió, y esta última factura al cliente final. El IVA de un servicio subcontratado depende de si quien revende el trayecto lo hace con medios propios o ajenos, así que conviene revisarlo antes de fijar el precio.
Subcontratar en lugar de alquilar, con Droovi
Droovi no resuelve si puedes alquilar una autorización VTC, porque no es legal hacerlo. Lo que ofrece es la vía legal para trabajar con la flota de otras empresas: un marketplace donde publicar el trayecto que no puedes cubrir, y donde otras empresas VTC lo aceptan en tiempo real.
Cuando publicas un trayecto, fijas tú el precio que pagas a quien lo recoge, y tu margen se calcula antes de publicar. La empresa que lo acepta lo recibe con las direcciones, el horario y el vuelo, y el seguimiento en tiempo real continúa como si fuera un servicio tuyo. La factura de subcontratación se genera automáticamente a fin de mes.
El marketplace solo conecta a empresas que ya usan Droovi en tu zona, no a todo el sector VTC. Está disponible en Droovi; consulta los planes para ver en cuál está incluido. Este artículo es informativo y no sustituye el criterio de tu asesor fiscal o laboral.
Preguntas frecuentes
¿Es legal alquilar una licencia VTC en España?
No. Ceder una autorización VTC a otra persona es una infracción muy grave según el artículo 140.4 de la LOTT, sancionable con multas de 4.001 a 6.000 euros. Un contrato privado entre las dos partes no cambia esta calificación.
¿Qué pasa si me pillan trabajando con una licencia VTC alquilada?
La infracción alcanza a las dos partes del acuerdo: quien cede la autorización y quien la usa sin ser titular. Los dos casos están tipificados como infracción muy grave en la LOTT, con la misma horquilla de sanciones.
¿Puedo alquilar solo el vehículo y no la licencia?
Sí. El titular puede disponer del vehículo en propiedad, leasing o renting de larga duración, y eso no afecta a quién es el titular de la autorización. El arrendamiento ordinario del vehículo solo se admite como sustitución provisional por avería.
¿Cuál es la diferencia entre alquilar una licencia y subcontratar un servicio?
Al alquilar, una persona usa la autorización de otra sin que quede reflejado en el registro quién presta realmente el servicio. Al subcontratar, cada empresa mantiene su propia autorización y su propio vehículo, y el registro refleja quién es el titular y quién es el intermediario.
¿Puedo comprar una licencia VTC en vez de alquilarla?
Sí. La transmisión de la autorización es una vía legal y traspasa la titularidad de forma definitiva, con la conformidad de la Administración. La guía sobre comprar una licencia VTC explica los requisitos y el trámite paso a paso.
Fuentes
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